Testimonio - Emanuel

Testimonio - Emanuel

En el principio... Emanuel nació de 6 meses y medio y con el peso de 1,200 kilogramos. En otras palabras: soy un adelantado. Un milagro, ya que mi mamá perdió cinco embarazos. No tiene nada que ver, pero te lo quería contar.

Un chico común

A la edad de 14 años cursaba 2do año de mi colegio secundario, no me gustaba estudiar,  y ahora tampoco, pero es necesario si quiero trabajar de algo que me guste y no implique hacer esfuerzo físico. ¿Pensás que soy un vago? Puede ser, porque un poco lo soy. Le pedí a Dios unas vacaciones de dos semanas porque, aunque no lo creas me estaba estresando de tantas materias que tenía y encima tenia una notas académicas no tan buenas. Creo que como un chico común.

¿Cómo se detectó?

Un día común y corriente mi alergista María Inés Grillo,  llama casa, y dice que un análisis de sangre rutinario estaba mal. Fuimos con mi madre al hospital a repetir el análisis y dio mal. Me hicieron una punción lumbar y dio mal. El significado de “dio mal”  es: algo tenés en la sangre y no debe ser bueno si se tiene que repetirse varias veces.

¿Qué tengo?

Una doctora llamo a mi mama a solas y le dijo mi diagnóstico. Mi mamá escuchó y lloró por un momento.
La doctora me llamó a mí y me dijo: Vas a faltar a la escuela por un tiempo.

¿Qué? ¿Cuanto tiempo?

Unos meses – me respondió.
(Dentro mío decía: ¡es genial esto que me ocurre son las vacaciones que le pedí a Dios por 2 semanas! A propósito pensá lo que le pedís a Dios.  A veces se lo toma muy enserio, siempre tiene un plan para todos).

Pero... ¿qué tengo?

Eeeehh. Tenés... Leucemia.
Bueno. (lo tomé con serenidad) ¿Se puede curar esto? (yo pensaba que era como una gripe. De hecho nunca me di cuenta de que era la Leucemia. Solo por ignorancia, no pregunte ni tampoco me informe, solo tenía en cuenta que debía pasar ese momento, que iba a ser un lugar transitorio. No sospeche en ningún momento antes, ni en el tratamiento de que podía haber muerto. Ojo, no se alarmen, lo digo porque es la realidad pero Dios puede cambiar la realidad de un chico para enseñarle a vivir los minutos).
Me dijo que si, se puede curar...  me  explico el tratamiento pero me quede atónito con lo de faltar a la escuela con justificación.

De chico común a príncipe.

Inmediatamente después de decirme que lo que tenia se curaba. Vino un enfermero y me llevo en una silla de ruedas. Me internaron en una habitación solo para mí. Tenía televisión con cable y cuatro comidas diarias. Y doctoras muy lindas. ¡Era un príncipe! ¡Que más quería!

Recuerdos en el tratamiento

La primer quimio (termino que se utiliza para decir quimioterapia, porque queda mas cool) me dolió en el alma, era increíble lo que ese liquido rojo en ese sache podía arder en mis venas. No exagero, yo no gritaba para no ser alborotado pero te puedo asegurar que ni lágrimas me quedaban para describir lo que estaba sufriendo.

Las punciones empezaron a doler. Cuatro horas antes de la punción me ponía una crema de anestesia y siempre pedía la anestesia general (Bendita anestesia que me hizo volar en mi mente e imaginar lo que se te ocurra) que hacia olvidar el dolor del pinchazo. Igual te regalo el momento en que se paso la anestesia. Consejo para los papis: nunca dejen solos a sus hijos cuando les hacen la punción, no hay nada más lindo para un hijo que su mamá o papá estén ahí para darles su apoyo, aunque lo vean sufrir con gestos o llantos. Saber que están ahí, es lo más.

Me cambio un poco el olfato al percibir olores de comidas pero nunca dejé de comer porque en casa mi mamá es una genia cocinando (No hay para degustar, no pidas nada).

Otro momento fue el de los vómitos. No sé, tenia arcadas solo escupía saliva. Y si almorzaba o cenaba tal vez llegaba la posibilidad de devolver o no. Disfrutaba tomar helados de agua porque eran solo líquidos y no tenia nauseas.
Las venas se me quedaron negras, estaban carbonizadas por dentro, y se veía de afuera.
Lo mejor para eso fue el sulfato de magnesio, consulten a su medico.

Emanuel y Don Catéter, dos amigos inseparables.

Solo pasaron dos semanas de mi tratamiento y me pusieron el catéter ya que mis venas no resistían más. Fue la solución a que ya no ardiera la quimio.
Lo más feo es que no hice deportes ni nada mientras lo tuve, no me metí a ninguna pileta, y tome todos los cuidados que debía tener. Solo porque no quería caerme y morirme desangrado por dentro, (jajaja que obsesionado, creer que me podía llegar a morir por un golpe) consulte a su médico.
De hecho en ese tiempo hice mi lista de lo que haría cuando me saquen el catéter:
Aclaro: No estoy loco, todavía no hago ninguna. Si querés lograr algo tenés que esforzarte y trabajar duro. Tal vez ya sea tiempo de pagar ese precio.
Saltar del techo de mi casa. Es un PH. Y mide 6 metros.
Hacer o bailar break-dance (siempre me copo esos saltos)
Estilo libre con Bicicleta. (Saltos con la bicicleta)
Y tengo que inventar más porque Don Catéter ya no vive más en mi cuerpo. Ya no somos más amigos aunque lo tengo por ahí, ya que se lo pedí al cirujano.
Me quedó una cicatriz re-fea (cuando vaya a la pileta voy a alardear con las chicas y decirles la verdad, que me pelee con una banda de ladrones o algo así...). Cada vez que veo esa cicatriz me acuerdo de lo que viví y por unos segundos reflexiono en el valor que tiene mi vida.

Sin defensas:

Como estaba neutropénico (que no tenia defensas) cada vez que salía, y no era muy seguido, llevaba  puesto mi barbijo. Me encantaba ir al hospital y asustar a los nenitos chiquitos. (Me pregunto que pensaban, tal vez un mounstro dirían). Muy gracioso si NO sos el nene con un trauma psicológico por ver a un chico-barbijo.

Me perdí todos los cumpleaños de quince de mi curso encima tenia un montón de amigos y amigas. No es que tenía, es que ya estamos en la universidad y no nos juntamos como antes. Así que invítenme a su cumpleaños.

El final de la historia de un chico común, muy especial

Bueno después de todo esto que pasé en el periodo de la enfermad, ya logré pasar una etapa de mi vida. Tuve una experiencia que no se aprende con palabras y valió la pena vivirlo aunque haya llorado. Mi papá falleció en el 2008, tenia cáncer de pulmón y en el hígado (era alcohólico y fumaba). Él estuvo acompañándome en el tratamiento junto con mi madre quien fue la que siempre estuvo al lado mío. Miles de anécdotas graciosas viví con los dos. La familia juega un rol importante. Es tiempo de reconciliación, de valorar lo que tenés y dejarte de preocupar por lo que te falta. Se puede salir.
Ya se. Soy  muy especial ¿No? Pero también soy un chico común.

Gracias fundación Flexer

Te puedo decir que vivas tu vida siendo feliz y haciendo feliz a las demás personas. Mirando la necesidad y practicando la solución.
Creo que los integrantes de la fundación hacen esto con cada niño que asiste a ella. Es su filosofía de vida.

Nombre y apellido: Emanuel
Edad: 19 años.
Cumpleaños: 23 de Febrero.
Estudia: Diseño Grafico en la UBA.
Trabaja: Gracias, paso.
Hobby: Tocar la guitarra y andar en bici.

Emanuel

Efecto Mariposa

El simple aleteo de una mariposa, puede producir fuertes vientos, al otro lado del planeta

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