Testimonio - Cinthia

Testimonio - Cinthia

Cuando me detectaron cáncer, un "linfoma de Burking", ubicado en el estomago, tenía 12 años. Dolor no tenía  y eso era lo más raro. Mis síntomas fueron: mucho cansancio, transpiraba demasiado al dormir, calambres muy seguidos en la pierna derecha y luego en la izquierda. Estaba deshidratada y anémica. Un día, cuando me levanté de la cama, me caí; mis piernas se durmieron, no las sentía; me asusté muchísimo y le conté a mi mamá.

Mis padres se preocuparon y fuimos con mi médico de cabecera al Hospital Gutiérrez.  Él me revisó y ordenó que me realizaran una serie de estudios y, como  no aparecía nada, pensó que podía ser una gastritis.
Cuando mamá le contó que me había caído de cama, ahí se preocupó y me dejó internada para realizarme más estudios.


Al día siguiente, la mañana del 21 de septiembre del 2001, en una tomografía computada, me detectaron el cáncer; y oncología me comenzó a tratar ese mismo día.
En ese momento no sabía lo que tenía, pero sí, que tenía que hacer "quimioterapia", aunque no comprendía qué era eso...
Así comencé con el primer bloque de quimio (tenía que hacer 6 bloques durante el tratamiento) en la unidad 9, donde me encontraba aislada en una habitación con mi mamá. A los 2 días ya se me había caído el pelo por completo. Me quisieron rapar pero yo no quise. En el momento me asusté, y mucho. No entendía nada y sólo quería ir a casa, aunque sabía que eso era imposible.

Testimonio - CinthiaMientras mi doctora me revisaba le pregunté: ¿qué tengo?, y ella me explicó.
Recién entonces tomé conciencia de lo que tenía y sentí un escalofrío, como si me tiraran un balde de agua helada.
Lo que no sabía era que "tumor" era lo mismo que "cáncer"... En ese instante, vi pasar mi vida. Fue en un abrir y cerrar de ojos. Tuve que desarrollar mi capacidad de pensar.  De ser una nena de 12 años pasé a actuar como una chica de 17.
Es como saltearte 15 páginas de un libro en donde  está relatada tu vida.
Es dejar atrás la niñez y enfrentar la vida ¿adolescente/adulta?
Es duro a esa edad tener que luchar por la vida, porque, o sos vos, o es la muerte; duele decirlo, pero es así...
Si no hubiera estado mi familia, mis amigos y la inmensa fe que tengo, acompañada de mi predisposición, hoy no estaría contándoles esto.

Había momentos en los cuales ya no tenía fuerza, pero decía: "yo puedo y quiero". Porque acepté enfrentar el desafío. Antes me preguntaba, ¿por qué yo? y entendí que esa pregunta era incorrecta, la pregunta verdadera es: ¿para qué yo? Entendí que la vida es oro;  es un tesoro que todos debemos cuidar.
La enfermedad que sufrí me dejó marcas, heridas que con el tiempo sanan, pero que nunca se olvidan. Es como un sello que nos marca para siempre, que por más que quiera lavarlo y quitarlo, no sale...
Me dejó una enseñanza no sólo a mí, sino a mi familia. También, me enseñó a vivir la vida, a disfrutar de cada momento, día a día...

Mi quimio la tenía que hacer por "vía-catéter". Cuando me lo pusieron a las pocas horas me lo sacaron. A causa de esto tuvieron que suspender mi primer bloque, ya que cuando me lo sacaron me raspó el corazón y se me formó un coagulo de sangre y había que detener eso para poder continuar. Cuando me quisieron colocar otro catéter no quise saber nada y mis 6 bloques los hice por "vía-sanguínea". Después que terminaba cada bloque de quimio me hacían una "punción lumbar". Me acuerdo que me dolió mucho la última, donde llore y no quería saber nada más...
Terminé la quimioterapia en 8 meses aproximadamente y cuando estaba terminando me comenzó a crecer el pelo, pero con una gran diferencia, me creció con rulos cuando en realidad antes tenía pelo lacio...

Testimonio - CinthiaLo que más extrañaba era poder hacer las cosas que hacía antes: salir con mis amigos, jugar al volley, ir al colegio, hacer danzas, aunque sabía que ya no iba a ser lo mismo. Tenía miedo de que los demás no me aceptaran, pero por suerte eso no pasó...Dos meses después que terminé la quimio, el médico me dijo que me tenía que operar. Yo no quería saber nada con eso porque había pasado una mala racha con lo del catéter. Me acuerdo que ese día Salí corriendo del consultorio llorando.
En la operación me extirparon un ovario y tengo uno solo...
Los médicos me dijeron que si después de 5 años de control no aparecía el cáncer nuevamente, sería muy difícil que éste volviera otra vez.
Ya estoy curada y me siento re  bien, en todo sentido. Asisto a los controles 1 vez por año y en septiembre es mi último control; si sale todo bien, mi cura es definitiva.
Hoy por hoy, estoy tranquila y sé muy bien lo que viví. Me acuerdo del antes y del después. Yo elijo el hoy, el presente que me marcó para toda la vida. Me siento orgullosa de quien soy.
Aprendí que la vida es una sola y  que hay que valorar las pequeñas cosas que ella nos regala...
Cuando las personas se enteran de lo que viví me miran incrédulos; mi historia los conmueve; a pesar de todo, yo no siento vergüenza, ni terror de contarlo, porque todo eso quedó atrás y lo superé.
Hoy tengo 19 años. Trabajo y estoy estudiando la carrera de medicina. No sé si lo elegí por lo que me pasó, lo que sí se, es que me gusta y  me hace sentir feliz. Aprendí que con la voluntad de cada uno todo se puede.


Gracias a mi vida pasada conocí a muchas personas que hoy viven en mi presente. A todas esas personas les agradezco infinitamente porque gracias a ellos yo estoy acá y estaré acompañándolos en la vida futura...También le doy las gracias a la "Fundación” por  darme toda esa contención, paz y amor puro cada vez que lo necesité, como lo siguen haciendo hasta el día de hoy...
Hace un tiempo, en un evento de la Fundación, mi amiga Mercedes y yo conversamos con Edith, la presidenta, acerca de que queríamos ayudar. Se nos ocurrió formar un grupo de jóvenes que, como nosotras, estuvieran fuera de tratamiento. Con el objetivo de brindar apoyo a los chicos que está comenzando con el tratamiento. Creemos que es más fácil comprenderlos ya que nosotros pasamos y vivimos esa experiencia.

Hoy el grupo esta formado por 12  chicos y nos llamamos “Generación vida”…

Cinthia
Testimonio - Cinthia

"AUNQUE TODO SE TORNE GRIS,
Y LA OSCURIDAD NOS AMARRE,
LO QUE NO MATA,
FUERZA NOS DA"...

Efecto Mariposa

El simple aleteo de una mariposa, puede producir fuertes vientos, al otro lado del planeta

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